ANCABA MADRID

 III JORNADAS: ELBACHILLERATO DE LA LOE

18 y 19 de junio de 2007

 

NUEVO BACHILLERATO

            ¿DE VERDAD UN NUEVO BACHILLERATO?

  Xavier Gisbert Da Cruz (ANCABA-MADRID)

No digo nada nuevo si afirmo que el sistema educativo español está enfermo. Tampoco si mantengo que lleva en esa situación unos quince años. Tras el fracaso de la LOGSE, la LOE ha venido a impedir toda curación. Sorprende oir que el profesorado está cansado de tanto cambio en educación cuando en realidad apenas se han producido unas mínimas variaciones. Nuestro sistema educativo es el mismo desde 1990. Sin embargo y a pesar de las evidencias que demuestran su fracaso, todo apunta a que el Ministerio de Educación y Ciencia no tiene intención de rectificar su desastrosa política educativa.

Todos los indicadores y todas las proyecciones, hasta las más optimistas, lo confirman: hemos perdido el tren de Europa. España no alcanzará los objetivos de Lisboa para 2010. Según unos recientes datos de la Unión Europea, España es el tercer país por la cola en cuanto a abandono educativo temprano, duplicando prácticamente la media europea.

Los dos años de paralización de la Ley de Calidad, hasta la aprobación de la LOE, han tenido mucho que ver en este asunto. Pero no importa, parece que el objetivo es ahora intentar maquillar alguno de esos resultados para dar la impresión de que vamos por buen camino. Pero desgraciadamente para algunos la realidad es muy tozuda.

Hace poco más de un año, el Congreso de los Diputados aprobó la LOE, la ley educativa con menos apoyo social y menos apoyo parlamentario de toda la democracia. Esta Ley, apoyada tan sólo por el 51% de la cámara y continuidad de la LOGSE no aporta soluciones a los problemas de nuestro sistema educativo ni introduce elementos de modernización. Consolida un sistema ineficaz que conduce a una secundaria superior invertida con respecto a los países más avanzados. En Europa uno de cada tres jóvenes estudia bachillerato mientras que dos de cada tres eligen una formación profesional; sin embargo en España es al revés, dos de cada tres alumnos van al bachillerato y solamente uno de cada tres a formación profesional. Esto, sumado al hecho de que más de un 30% de nuestros estudiantes es expulsado del sistema educativo sin titulación alguna, presenta un panorama que debiera hacer reflexionar seriamente a nuestros responsables políticos.

El proyecto de Real Decreto de bachillerato que el Ministerio de Educación y Ciencia ha hecho público ha creado una gran alarma y una honda preocupación en la comunidad educativa. El ridículo Bachillerato español de dos años, único en Europa, que ningún gobierno se ha atrevido a modificar, se ha mantenido hasta ahora como único reducto en el que era posible frenar la antes llamada “egebeización” y ahora “primarización” de todo el sistema. Al tratarse de enseñanzas postobligatorias, esa etapa permitía el mantenimiento de cierta exigencia y la posibilidad de ciertos niveles de calidad. Pero parece que tiene los días contados. La aprobación del Decreto propuesto puede suponer el fin del Bachillerato en el sistema educativo español. ¿Es eso lo que nuestro país necesita? Los defensores de la enseñanza pública, los que creemos de verdad en la escuela pública, estamos convencidos de que las consecuencias pueden ser catastróficas. La propuesta del Ministerio permite que un alumno estudie los dos años de bachillerato en tres o más. Este modelo, perfectamente comprensible para jóvenes que trabajan al tiempo que estudian no tiene sentido si se aplica a alumnos cuya única dedicación es el estudio. Esto supone además pervertir el sistema de promoción y es contrario a lo que establece la propia LOE. Permitir que un alumno que suspenda tres o cuatro asignaturas de primero repita las asignaturas suspensas y curse al mismo tiempo asignaturas de segundo curso va a crear tremendos  problemas de organización en los centros. El MEC insiste en que es una buena propuesta. Si es así, ¿porqué no se incluyó en la LOE, recién aprobada? Y si de verdad es buena pero contradice a la ley, ¿no sería más adecuado cambiar la LOE? En cualquier caso, no nos engañemos, nada tiene que ver esta propuesta con el bachillerato de tres años que llevamos reclamando desde la implantación de la LOGSE y que ahora todo el mundo parece desear. No es lo mismo el bachillerato actual de dos años cursado en tres o cuatro años que un bachillerato de tres años.

Un análisis serio y profundo de la propuesta conduce a una sola justificación: mantener el mayor número de alumnos escolarizados en la enseñanza postobligatoria para acercarnos lo más posible a uno de los objetivos de Lisboa para 2010. Lo malo es que esta medida se pretende aplicar a cualquier precio. Incluso a costa de perjudicar aún más la Formación Profesional ya que la ilusión de un Bachillerato a la carta, a plazos y por lo tanto sin calidad ni exigencia atraerá aún más alumnos a esta oferta. La pregunta es: ¿Vale la pena engañar y sacrificar el futuro de muchos jóvenes para conseguir unos resultados maquillados? Evidentemente no.

Las soluciones son bien sencillas; en primer lugar reconocer que España no va a alcanzar los objetivos de Lisboa para 2010; en segundo lugar retirar la propuesta de Decreto y elaborar un documento que se ajuste a lo que establece la LOE; y finalmente elaborar una nueva Ley de Educación que, fruto del consenso y de un pacto de estado, permita la puesta en marcha de un sistema educativo moderno y de calidad en el que nuestros jóvenes puedan transitar con las garantías necesarias y recibir la formación que mejor se adapte a sus necesidades, capacidades y aptitudes.